Actividad 2

     A veces esperamos que las personas se comporten de una determinada manera, porque nos han contado que eso siempre se ha hecho así o porque es lo normal. Otras veces pensamos que alguien por tener unas determinadas características, no va a saber hacer bien algo o no tiene capacidad suficiente, a pesar de que ni le hayamos dado una oportunidad para que nos lo demuestre. Cuando sólo tenemos en cuenta este tipo de creencias, lo cierto es que nos estamos perdiendo miles de oportunidades, porque les ponemos límites a las personas sin conocerlas. Mira, mira, lo que le pasó a Pablo.

EL CORTOCIRCUITO DE PABLO

El coche de Pablo comenzó a hacer un ruido un poco extraño y de repente se encendieron varias luces que indicaban que algo en el motor no iba bien.
- ¡Oh no, qué fastidio! - pensó Pablo-, justo cuando más necesito el coche, se estropea.
Pablo no tenía ni idea de mecánica, pero de todas formas se bajó del coche y levantó el capó para echarle un vistazo. Después de mirar y remirar las tripas de su coche como las vacas miran al tren cuando pasa, volvió a acordarse de cuando su padre le decía «ven conmigo al taller, que quiero enseñarte algo de mecánica» y él no le hacía ni caso.
Algo desesperado porque llegaba tarde, se puso a buscar un taller por la zona. Le preguntó a un par de señores y ambos le recomendaron el mismo taller, el mejor del barrio, el más moderno, el más rápido y eficaz, el taller IgualCar. - ¿IgualCar? Vaya nombre para un taller - les respondió Pablo.
Después de dar varias vueltas encontró el famoso taller. Era bastante grande y había varias personas trabajando. Pablo no sabía muy bien a quién preguntar. Finalmente se acercó a un chico que estaba limpiando y colocando un panel de herramientas.
- Hola, perdona. Mira, mi coche ha comenzado a hacer un ruido un poco raro y se me han encendido algunas luces en el cuadro de mandos.
No sé muy bien qué le pasa, pero tengo bastante prisa porque... - Disculpe señor -le interrumpió el chico-, yo soy el chico de la limpieza. Tiene usted que hablar con Fabi, la persona que lleva el taller.
- Ah, perdona, muchas gracias - contestó Pablo- ¿Y sabes dónde está?
- Busque por el fondo. Está reparando aquel coche negro. Pablo se acercó al coche negro, pero allí sólo vio a una chica dentro, así es que se acercó a un mecánico que estaba en otro coche. - Hola, perdona, ¿eres Fabi? Mira, mi coche ha comenzado a hacer un ruido un poco raro y se me han encendido algunas luces en el cuadro de mandos. No sé muy bien qué le pasa, pero tengo bastante prisa porque...
- No, no, yo no soy Fabi - le contestó-, Fabi está en ese coche negro.
- Sí, eso me ha dicho tu compañero, pero en ese coche sólo veo a una chica dentro - le contestó Pablo extrañado.
- Claro, ella es Fabi, la dueña y encargada del taller. Pablo se quedó ojiplático.
- ¿Dónde se ha visto una mujer dueña de un taller? ¿Y este es el mejor taller del barrio? Ya verás cómo al final llego tarde - pensó Pablo.
Sin estar muy convencido se acercó de nuevo al coche negro.
- Hola, ¿tú eres Fabi? - le preguntó Pablo poniendo una cara y un tono de voz un tanto desconfiado.
- Hola, sí, soy Fabiola. ¿En qué puedo ayudarle?
- Estooo... eeeeehhhh... mmmm... Bueno es que se me ha estropeado el coche y unos señores en la calle me han recomendado este taller, pero no sé si vas a poder ayudarme - respondió Pablo.
- Esto es un taller mecánico, claro que podemos ayudarle - le contestó Fabi.
- Claro, claro, lo que pasa es queee... estooo... ¿No crees que será mejor que le explique a alguno de los mecánicos directamente qué le ha pasado al coche?
- ¿Por qué? - respondió extrañada Fabiola- Yo soy la dueña y encargada del taller y he estudiado mecánica exactamente igual que el resto de mecánicos que trabajan conmigo. De todas formas, si no cree que podamos ayudarle en este taller, puede encontrar otro, unas calles más arriba.

REFLEXIONA Y DEBATE!!!


REFLEXIONA Y DEBATE!!!

Vaya error el de Pablo, ¿no? Confiésalo, tú también pensabas que Fabi era un chico, ¿verdad? Vamos a reflexionar sobre ello con el resto de compañeros y compañeras sobre estas preguntas.

1. ¿Cómo te sentirías si fueras Fabiola?

2. ¿Por qué crees que Pablo reacciona de esta manera?

3. ¿Crees que Pablo tiene información suficiente para valorar si Fabiola es o no una buena mecánica?

4. ¿Qué consecuencias puede tener para Pablo no confiar en la capacidad de Fabiola?

UN RETO!!!

UN RETO!!!

¿Qué crees que hará Pablo? Échale imaginación y termina la historia.

RECUERDA QUE...
TÚ DECIDES.